Los evangélicos siempre fueron un brazo ejecutor de las políticas imperiales estadounidenses. David Stoll, antropólogo, lo analiza bien en su libro "¿Pescadores de hombres o hacedores de Imperio?". El antievangelismo es absolutamente necesario para construir el socialismo hoy. https://t.co/GwyYw1PhI5

— Santiago Armesilla (@armesillaconde) November 11, 2019